Skin care
¿Cómo elegir tu mejor rutina de skincare?
Elegir una rutina adecuada no es simplemente sumar productos: es entender tu piel. Para comenzar, hay tres puntos clave que siempre tenemos que evaluar:
1. La sensibilidad de tu piel
¿Tu piel se enrojece con facilidad?
¿Arde, pica o reacciona a muchos productos?
Este es el primer dato que define si necesitás fórmulas más suaves, hidratantes y sin perfume, o si tu piel tolera activos más potentes.
2. ¿Tu piel es seca o seborreica?
La tendencia al sebo o a la sequedad cambia por completo las necesidades:
Piel seca: necesita más nutrición, cremas más densas y limpiadores suaves.
Piel seborreica: requiere texturas livianas, geles o emulsiones fluidas y activos que regulen el sebo sin resecar.
3. ¿Qué querés corregir?
Acá definimos los activos específicos:
– Arrugas
– Manchas
– Deshidratación
– Acné
– Opacidad
– Pérdida de firmeza
Lo que te preocupa va a guiar el tratamiento.
Entonces… ¿Cómo elegimos el limpiador?
La limpieza es el paso más importante, porque define cómo va a responder todo lo que apliques después.
Podés elegir entre:
Gel de limpieza: ideal para pieles seborreicas o mixtas.
Espuma: fresca y suave, buena para piel normal a mixta.
Leche de limpieza: perfecta para pieles secas o sensibles.
Agua micelar: excelente para pieles sensibles o para una limpieza rápida; siempre recomendable en doble limpieza.
Ese primer paso es clave. Un limpiador mal elegido puede irritar, resecar o generar más
sebo. Uno bien elegido cambia la piel desde el primer mes.
Ahora........... Los Activos según lo que necesitamos corregir
1. Arrugas y líneas finas (antiage)
Retinol / Retinaldehído
Bakuchiol (para pieles sensibles)
Ácido hialurónico
Vitamina C (ascórbico o derivados)
Péptidos
Ácido glicólico (según tolerancia)
Niacinamida
2. Manchas y tono uniforme
Vitamina C
Niacinamida
Ácido kójico
Ácido azelaico
Ácido mandélico
Retinol
Tranexámico
Glicólico (si la piel lo tolera)
3. Deshidratación
Ácido hialurónico
Ceramidas
Pantenol (B5)
Escualano
Urea baja concentración (3–5%)
4. Acné o piel seborreica
Ácido salicílico
Niacinamida
Ácido azelaico
Peróxido de benzoilo
Retinol
Zinc
Ácido glicólico o mandélico
(siempre según tolerancia)
5. Opacidad / Falta de luminosidad
Vitamina C
AHA (glicólico, láctico, mandélico)
Niacinamida
Péptidos iluminadores
Retinol (suaviza textura)
6. Pérdida de firmeza
Péptidos
Retinol / Retinal
Vitamina C
Niacinamida
Ácido hialurónico
DMAE
(uso puntual según piel y tolerancia)
7. Piel sensible o enrojecida (incluye rosácea leve)
Ácido azelaico
Niacinamida
Centella asiática
Avena
Ceramidas
Pantenol
Agua termal
Ahora sí… lo más importante de toda la rutina: el protector solar
Podés elegir los mejores activos, los mejores sérums y la mejor crema…
Pero si no usás protector solar todos los días, nada funciona como debería.
El daño solar es acumulativo, silencioso y permanente. Es el principal responsable del envejecimiento visible de la piel y, lo más importante, es el factor de riesgo más modificable para prevenir el cáncer de piel.
Por eso:
Es el único paso que sí o sí va todos los días.
Se aplica como último paso de la rutina, antes del maquillaje.
Debe reaplicarse cada 2–3 horas si hay exposición.
Elegí siempre FPS 50 o más.
Podés optar por filtros físicos, químicos o mixtos, según tu tipo de piel y tolerancia.
No hay activo antiage que iguale el impacto de un buen fotoprotector usado de manera constante.
Es la herramienta más poderosa para cuidar la salud de tu piel hoy y prevenir problemas mañana.
Dra Claudia Martinetti
MN 113312
Dermatóloga
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